LA ESCRITURA COREANA: EL ORIGEN
- Shodo Blog
- 31 mar 2022
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Actualizado: 25 may 2022
El alfabeto coreano o hangeul es el alfabeto nativo coreano, y está conformado por 24 fonemas, de los cuales 14 son consonantes y 10 vocales, aunque históricamente eran 17 y 11 respectivamente.
El origen de la denominación del hangeul proviene de 1912, cuando Ju Si-gyeong lo acuñó bajo el significado de “gran escritura” en el coreano arcaico y “escritura coreana” en el moderno.

Extracto de una página del Hunminjeongeum, libro donde se promulgó el Habgul. Fuente: Wikimedia Commons.
Su creación se remonta a 1443, y fue en 1446, tres años más tarde, cuando el Rey Sejong el Grande, cuarto en la Dinastía Joseon, lo promulgó para que los ciudadanos de Corea pudieran comunicarse con su propio lenguaje y no tuvieran que recurrir a los caracteres del chino clásico, los únicos que se utilizaban en aquella época. Asimismo, los combinaban con sistemas de escritura fonética nativa coreana como las escrituras Idu, Hyangchal, Gugyeol y Gakpil, resultando la escritura coreana Hanja, la cual resultaba muy complicada de aprender.

Ilustración del Rey Segonj el Grande Fuente: Design
A pesar de que la creación del nuevo Hangul se data a mediados del siglo XV, hay registros contemporáneos como el “Anales de Joseon”, más concretamente el prefacio de Jeong Inji, que indica que la autoría le corresponde a él mismo. En su momento, la propuesta de instauración de este nuevo sistema lingüístico no agradó a todo el mundo. Se crearon algunos grupos de oposición que creían que el Hanja era el único sistema de escritura legítimo, además de percibir como una amenaza que el carácter popular de la nueva lengua pudiera quitarles su status.
Y es que, en efecto, este nuevo sistema se extendió entre la población tan rápido como se esperaba, y pasó a ser utilizado especialmente por mujeres y escritores de ficción dirigida al público popular.
Con el paso del tiempo, el Hanjul contó también con la oposición de reyes sucesores, como el rey Yeonsangun, que prohibió su estudio y publicación en 1504, y el rey Jungjon, quien abolió en 1506 el Ministerio de Eonmun, una institución que estaba a cargo del Gobierno y que estudia e investigaba su origen.
Posteriormente, en el siglo XVI, la literatura escrita con el nuevo alfabeto coreano gozaba de una popularidad que impulsó su resurgimiento, aunque, al no contar con una estandarización ortográfica que permitiera fijar sus normas, su escritura se volvió bastante irregular. Los siglos XVII y XVIII fueron, ya sí, los dos grandes momentos del lenguaje coreano, ya que durante los cuales el nacionalismo coreano, el impulso de las reformas de Gabo y la extensión y promoción del mismo por occidente gracias a los misioneros que se trasladaban hasta allí hicieron que durante los últimos años del siglo XVIII ya se empleara en textos académicos y hasta en la prensa.
Con la anexión japonesa en 1910, el japonés se introdujo como nueva lengua oficial del país y el Hangul pasó de nuevo a un segundo plano y fue sometida a grandes cambios y reformas por parte de las autoridades japonesas, que estandarizaron y restringieron sus consonantes enfáticas y finales, y también por parte de Ju Si-gyeong, el lingüista que acuñó su nombre y que la reformó para hacerla más práctica.
Durante el dominio japonés, la lengua coreana fue prohibida en uso y publicación en 1938 y 1910 respectivamente, aunque una vez que Corea logró independizarse del dominio de Japón en 1946, el abecedario se publicó ya de forma oficial. En las últimas décadas se ha tratado de extender en Indonesia, y hasta logró ser adoptado extraoficialmente en algunas regiones, pero acabó por fracasar.
En sí mismo era un alfabeto relativamente fácil de aprender, lo que hizo que algunos letrados contemporáneos le acuñaran el nombre de “amkul”, o “letra de mujeres” y que, con el paso del tiempo, el analfabetismo desapareciera casi en su totalidad en el país.
A pesar de que existen muchas teorías que explicarían el origen de la creación de sus caracteres, las más fiables apuntan a que sus letras vocales componentes están basadas en elementos que representarían al sol (.), el hombre (I) y la tierra (–), mientras que las consonantes harían lo propio con la representación de los órganos de la fonación que se emplean para emitir los sonidos.

Simbología del cielo, la tierra y el hombre en Hangul. Fuente: Proel.org
Fuentes utilizadas para redactar este artículo
Rivas, J. (2019). Hanja-eo: los orígenes de la escritura coreana. Kmagazine. Recuperado de:
Estructura de palabras coreanas y letras básicas. Howtostudykorean.com. Recuperado de:
Coreano. Academiadelenguasorientales.com. Recuperado de:


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